Hoy
Un hombre feliz, cubierto de dinero.
Un hombre feliz, cubierto de dinero. / Archivo

Y si me toca la lotería, ¿qué hago con el dinero?

  • La nula rentabilidad de los depósitos y los menores intereses que ofrecen las letras del Tesoro reducen las opciones "conservadoras" de inversión

Resultar agraciado por la lotería es un motivo de evidente alborozo, aunque una vez desaparecido el subidón de adrenalina y con la cabeza un poco más fría, surge la primera duda: ¿y ahora qué hago con este dinero? La respuesta más recurrente es aquella de tapar "agujeros". Pero si se dispone de mucho más dinero del que se necesita para cubrir estas necesidades perentorias, existen varias alternativas.

Ocurre que las opciones no son excesivamente atractivas para aquellos inversores con cierta aversión al riesgo (llamémoslos "conservadores"). ¿Y por qué? Pues porque la rentabilidad que hoy en día ofrecen, por ejemplo, los depósitos, está por los suelos. Después de que el Banco Central Europeo haya dejado los tipos de interés al mínimo histórico del 0,05%, las entidades financieras llevan varios meses bajando la rentabilidad que ofrecen por sus depósitos. Muy pocas de ellas sitúan el interés por encima del 1% en imposiciones a los plazos más habituales, de 12 o 13 meses. Se pueden encontrar algunas ofertas que superan el 2%, pero siempre a partir de los 100.000 euros, y durante periodos que superan los 3 años.

Otra de las opciones menos arriesgadas es la de las letras, bonos, y obligaciones del Tesoro. Se trata de deuda que el Estado emite a distintos plazos, y a intereses que lógicamente crecen cuanto más largo sea ese plazo. La ventaja que presentan es que permiten al ahorrador realizar una inversión segura (si quiebra el Tesoro, perder ese dinero no será el mayor de sus problemas) y líquida. El problema es que la deuda española –una vez que la prima de riesgo se ha estabilizado en niveles relativamente bajos- no ofrece tanta rentabilidad como hace dos años. Desde luego, para el ahorro a corto y medio plazo no es la solución, porque por ejemplo las letras a tres meses en la última subasta ofrecieron un 0,154%, -incluso en agosto llegaron a dar rentabilidades negativas-, a seis meses un 0,189%, y a un año 0,295%, Si vamos más allá, la que vence en tres años no alcanza al 1% (se queda en el 0,720%), y ni siquiera lo hacen los títulos a cinco, que ofrecen el 0,971%. Ya en un horizonte a diez años, el interés actual ronda el 1,9%.

Si está usted dispuesto a dar un poco más de margen a su espíritu intrépido, la renta variable se coloca como una de las mejores opciones para sacar chispas al dinero. Victoria Torre, responsable de Análisis y Producto de Self Bank, recomienda invertir en la estadounidense. "La solidez de la economía americana y los buenos resultados empresariales han permitido a las bolsas de Wall Street volver a situarse en zona de máximos históricos", apunta.

Ora apuesta es la de los fondos con reparto de rentas. Es decir, fondos de inversión que distribuyen periódicamente un dividendo. En la misma línea que el caso anterior, puede ser interesante comprar acciones de empresas que ofrecen un buen dividendo. Compañías saneadas "y que mimen al accionista", aconseja Torre.

Pero, teniendo en cuenta que siguen existiendo muchas incertidumbres en torno a la evolución de la economía, conviene no perder de vista a determinados activos 'refugio'. Por ejemplo el oro, que además de actuar como refugio en casos de inestabilidad, "es un excelente protector contra la inflación", analiza Torre. "Aunque la correlación no es perfecta, históricamente el precio del oro se ha comportado de forma inversa a la evolución de los tipos de interés", añade.